En la pospandemia fui a una fiesta
Estaba en una fiesta en una casa, una fiesta tranquila y con bastante gente, pero desperdigada porque la casa era grande. Había gente bailando despacio y otros hablando copa en mano. Yo estaba ahí y sabía que no era un recuerdo: se trataba de una fiesta en la pospandemia.
Qué hacer durante una resonancia magnética
Quizá haber logrado procrastinar mientras me hacen una resonancia magnética sea un paso más de la evolución que nos llevará irremediablemente a la extinción.
La alegría de pensar en el café de la mañana
La pandemia nos ha robado el placer de la anticipación. Ya sabéis, eso de que nos genera más placer planear un viaje que luego hacerlo y que se puede extrapolar a cualquier cosa que nos apetezca y nos pernita fantasear con ese futuro idealizado.
La certeza de la primavera
Hace un año, en una de mis primeras incursiones a mi revalorizado balcón, descubrí que una de las plantas de mi vecino había saltado la valla y me había regalado una hijita. La cogí, la planté con mucho amor y la llamé «mi planta de la cuarentena».
Romper la improvisación
Debería apuntar las cosas, cada idea que se me pase por la mente y me parezca brillante pra este mi pequeño blog.
Los buenos hábitos que llegan sin planearlos
A veces caigo en la trampa de los hábitos. En toda esa literatura en forma de publicaciones en Instagram, artículos en medios y libros en librerías con esa palabra clave: hábitos.
Mis estúpidas normas de lectura y cómo romperlas
Hace unos años, mirando mi estante de libros que eran aún promesas e intentando decidir cuál quería leer a continuación, me di cuenta de que había libros que llevaban en aquel limbo mucho tiempo y otros que casi ni pasaban por él, porque los devoraba en cuanto llegaban a casa.
La pulsión
Entro en una especie de limbo en el que valoro mis opciones, el limbo de la indecisión en el que vivo varias horas a la semana, y al final se me pasan las ganas o se hace tarde o decido que tengo que leer el periódico, que para algo estoy suscrita a la edición de fin de semana y si no lo leo ahora sé que ya no lo voy a leer.
Mis 20 cosas favoritas de 2020
Como todos, recordaré 2020 como una combinación de mi situación y circunstancias particulares en el contexto global más extraño y trágico que hemos vivido. Y mi situación y circunstancias particulares, pese a todo, no han estado tan mal.
Botiquín para males del alma
¿No tenemos todos nuestro pequeño botiquín de canciones o películas o libros al que acudimos cuando el mundo se nos hace un poco grande? Por supuesto, al igual que es posible que estéis haciendo ahora, enseguida me puse a pensar en los contenidos de mi botiquín.
La alegría de la multitud
Seguro que es mentira, pero recuerdo solo dos momentos de mi vida en los que me sentí agobiada por una multitud.
Identidades: una exploración
Algún día, mientras hacía el trayecto de Borreiros a Vigo o viceversa y mi cuerpo sentía y aceptaba la comodidad de ir y venir cuando quería, me pregunté: «¿por qué no tengo coche?». La única respuesta real que logré darme fue: «porque Ana no tiene coche». Y justo ahí decidí cambiarlo.
Los conciertos y las lágrimas
No recuerdo la primera vez que me pasó. Y debería, porque es algo que de joven no me pasaba. Pero algún día, en algún concierto de alguien de alguna manera importante para mí, se me llenaron los ojos de lágrimas.
Recuerdo los viajes
Recuerdo los viajes. Recuerdo el nerviosismo de los días anteriores, el estrés pensando en todo lo que tenía que hacer antes de irme. Recuerdo que a veces incluso somatizaba ese estrés, como hago casi siempre, y recuerdo que cualquier mal que tuviese desaparecía en cuanto ponía un pie en una ciudad extranjera.
Reflexiones en la antesala
Si estos son nuestros últimos días «fáciles» (los que nos podemos permitir vivirlos así, insisto, los que somos un poco inconscientes y somos capaces de dormir y olvidarnos de todo), ¿no deberíamos disfrutarlos?
Volver a abrazar
En el piso en el que viví antes de este, al que llamábamos La Cuba Secreta, había goteras.
Antes de reconectar
Creía que mi mes de desconexión iba a desembocar en más actualizaciones por aquí, pero de momento me dedico más a leer y pensar, leer y pensar.
Aquí estoy, vuestra amiga neoludita
He vuelto a desinstalar, como hago con cierta periodicidad, Twitter, Instagram y Facebook. Pero también he hecho algo más radical y que no se me había ocurrido: desinstalar Chrome.
Mi único propósito para 2020
Yo nunca había comprado libros. Empecé poco a poco, con emoción pero con cautela. Y de pronto, no sé muy bien cómo, me volví un poco adicta.
Mis 21 cosas favoritas de 2019
Se acaba el año y toca hacer repaso. Todo está lleno de listas de lo mejor de 2019 (y de lo mejor de la década, aunque quizá deberíamos guardar esas hasta dentro de un año) y yo no quiero ser menos. Cambio «lo mejor» por «cosas favoritas» (porque ¿quién soy yo para valorar así?).