La dictadura de la novedad
Cómo pasar el test del tiempo cuando vivimos inundados por una oferta tan inabarcable que apenas tenemos tiempo para apreciar un disco antes de sumergirnos en el siguiente. Lo mismo con libros, series, películas y demás creaciones que se pelean por un ratito de nuestra atención.
Lo difícil de escuchar música nueva
Yo quiero seguir descubriendo grupos y artistas, pero cada vez me cuesta más dar con alguien nuevo (para mí) que me lleve por ese camino tan lleno de alegría y emoción.
We're back!
Estamos de vuelta pero con mascarillas y con esa sensación extraña de que este es solo un pequeño descanso —qué deferencia— entre crisis.
Hacerse fotos con famosos (en defensa de ser fan)
De casi cada encuentro con un ídolo he salido con una foto y nunca sé bien justificar esa necesidad que tengo desde antes de las redes sociales. Hasta que el otro día lo entendí.
Éxtasis e imanes
En mi recuerdo, voy caminando hacia el centro de la pasarela y cayendo en una especie de embrujo mientras el ruido atronador del agua y las miles de gotas que salen disparadas hacia mí me atrapan. De pronto, una mano en la espalda o una voz: mi amiga da la vuelta, se está agobiando mucho. Y yo allí, en pleno éxtasis, me pregunto cómo podemos los seres humanos ser tan distintos.
Todas las canciones hablan de mí
Cuando era más joven y más esnob, miraba con cierto desprecio a la gente que decía que le gustaba mucho una canción porque le recordaba a alguien. La música era para mí algo puro y que estaba al margen de nuestras pobres vidas terrenales.
Cuando la música no nos la descubrían los algoritmos
Aunque era bastante cuidadosa a la hora de escribir en los discos quién cantaba, en esta ocasión no lo hice. Karin se volvió a Suecia y por alguna razón yo no le pregunté qué era eso que me estaba gustando tanto. Anoté «grupo sueco» en la carátula improvisada con un trozo de papel y seguí escuchando sin saber nada más.
La alegría de la multitud
Seguro que es mentira, pero recuerdo solo dos momentos de mi vida en los que me sentí agobiada por una multitud.
Los conciertos y las lágrimas
No recuerdo la primera vez que me pasó. Y debería, porque es algo que de joven no me pasaba. Pero algún día, en algún concierto de alguien de alguna manera importante para mí, se me llenaron los ojos de lágrimas.
Verano por sorpresa y música en el cerebro
Este verano no he ido a ningún festival, pero estoy escuchando música a un nivel adolescente.
Por qué no escribo sobre música (y artículos que leí y publiqué en abril)
Escribo mucho sobre música, pero nunca de forma profesional.
Cartas que son canciones, recetas para el siglo XXI
Me picaban los ojos, así que escuché un disco.
I was all covered in sound
Un día, contando qué había sentido en una ópera (no recuerdo cuál), dije que simplemente no había conseguido entrar en ella. Me pidieron más explicaciones y me encontré hablando de un río.