El espacio mental
Quiero escribir sobre el espacio mental, pero, a la vez, nunca tengo el espacio necesario para desarrollar bien el tema.
Lo que hago cuando escribo
¿Me pongo triste por no escribir o no escribo porque estoy triste? Creo que las dos cosas son ciertas.
El eslabón perdido de la amistad
—Pues yo tengo un amigo que… bueno, un amigo no, hace años que no hablamos/nos vemos una vez cada cinco años/en realidad no sé ni si ha tenido hijos ni dónde vive. —¿Un conocido? —No, no, tampoco. Es mucho más.
Algo cambió (o dos vidas en un instante)
Cuando nos despertamos aquella mañana no teníamos forma de saber que en cuestión de horas cambiaríamos nuestros rumbos.
Mis 22 cosas favoritas de 2022
No sé hacer un balance general porque noto 2022 muy difuminado y hay cosas que creo que pasaron hace cinco años que en realidad pasaron en enero y otras que fueron hace tres años y que en mi cabeza están instaladas como algo muy reciente. Pero es bonito parar y pensar y repasar.
Eso en lo que siempre pensamos
Me imagino que todos tenemos esos lugares fijos en nuestra cavernita interior a los que volvemos como un resorte con cierta frecuencia. Una especie de lugar seguro —aunque, según en lo que pensemos, no siempre lo es— en el que descansar o dar vueltas hasta que descubrimos una rugosidad nueva en la pared de piedra.
La dictadura de la novedad
Cómo pasar el test del tiempo cuando vivimos inundados por una oferta tan inabarcable que apenas tenemos tiempo para apreciar un disco antes de sumergirnos en el siguiente. Lo mismo con libros, series, películas y demás creaciones que se pelean por un ratito de nuestra atención.
Cambiar la lentitud por la tranquilidad
¿Por qué entonces no decimos las cosas claras? Lo que buscamos no es tanto la lentitud como el tomarnos la vida con más calma. Que es un poco lo mismo, pero sin hablar de velocidad.
Pseudovacaciones
Tendré, espero, mis días totalmente libres en otra época del año. Pero este cambio de actividad y actitud sí me ha servido para algo que quizá no hubiese conseguido con unas vacaciones reales (y necesarias, insisto): puedo hacer las cosas de un modo distinto.
Practicar la estivación
A principios de mes fui a Madrid. Mi único objetivo era ver un concierto para el que tenía entrada desde 2020, pero me quedé cuatro noches porque también quería descansar y quería aprovechar para ver a varias personas. Fui al concierto, donde fui muy feliz, y luego no volví a salir de casa.
La dichosa empatía
A todos nos gusta creer que no vamos por el mundo arrasando a los demás, que nos intentamos fijar y comprender, que hemos funcionado como oasis en los desiertos de otras personas, de forma consciente o no. Pero también creo que todos somos capaces de recordar situaciones en las que no extendimos la mano o directamente la escondimos.
Esforzarme, aunque no tenga ganas
Tenía visión para el negocio y era muy organizada, ¿qué pasó?
Los amigos que no vemos
El otro día, abriendo los cajones de un mueble en casa de mis padres, encontré una caja de zapatos llena de mis agendas antiguas. Al final de una de ellas, de mis primeros años de universidad, había anotado durante varios meses los SMS que recibía.
Lo difícil de escuchar música nueva
Yo quiero seguir descubriendo grupos y artistas, pero cada vez me cuesta más dar con alguien nuevo (para mí) que me lleve por ese camino tan lleno de alegría y emoción.
Hacer cosas en el momento adecuado
Durante mi adolescencia me dediqué a leer principalmente novela juvenil. Podía contar muchas cosas sobre Roald Dahl y Jordi Sierra i Fabra, pero nada sobre esos otros autores que se suponía que tenía que haber leído.
La idea es disfrutar
Hace unos años escribí esa lista. Eran recetitas de alegría instantánea que poco a poco voy moldeando y retocando. Añado cosas, borro otras. Teorizo sobre algunas.
Las velocidades del tiempo
De pronto, pensé en todo lo que ya había hecho este mes y me sorprendí descubriendo que aún ni había transcurrido la primera mitad. Es decir, hubo más alegría al ver lo que faltaba para cambiar la hoja del calendario que pesadez existencial.
Terapias de andar por casa contra la fatiga apocalíptica
En estos días de aniversario de la pandemia, pienso mucho en si nos acordamos de que fue hace justo dos años porque tenemos esa semana de marzo grabada a fuego o porque los medios no paran de recordárnoslo.