Terapias de andar por casa contra la fatiga apocalíptica
En estos días de aniversario de la pandemia, pienso mucho en si nos acordamos de que fue hace justo dos años porque tenemos esa semana de marzo grabada a fuego o porque los medios no paran de recordárnoslo.
Querido verano: creo que me gustas (no se lo digas a nadie)
Me gusta y temo el verano a partes iguales. El calor me sienta mal, pero el sol me alegra.
La alegría de pensar en el café de la mañana
La pandemia nos ha robado el placer de la anticipación. Ya sabéis, eso de que nos genera más placer planear un viaje que luego hacerlo y que se puede extrapolar a cualquier cosa que nos apetezca y nos pernita fantasear con ese futuro idealizado.