Querido verano: creo que me gustas (no se lo digas a nadie)
Me gusta y temo el verano a partes iguales. El calor me sienta mal, pero el sol me alegra.
La alegría de pensar en el café de la mañana
La pandemia nos ha robado el placer de la anticipación. Ya sabéis, eso de que nos genera más placer planear un viaje que luego hacerlo y que se puede extrapolar a cualquier cosa que nos apetezca y nos pernita fantasear con ese futuro idealizado.
La pulsión
Entro en una especie de limbo en el que valoro mis opciones, el limbo de la indecisión en el que vivo varias horas a la semana, y al final se me pasan las ganas o se hace tarde o decido que tengo que leer el periódico, que para algo estoy suscrita a la edición de fin de semana y si no lo leo ahora sé que ya no lo voy a leer.