Ofrecer té y ofrecer amor
Cuando hace un par de semanas devoré Gente normal, de Sally Rooney, noté cómo un mensaje nada subliminal se deslizaba en mi mente: quería té.
Quién decide lo que pienso (y cómo liberarse del móvil)
En los días en los que escribí el reportaje sobre mejores amigos para Verne, pensé mucho sobre la amistad.
Los viernes por la tarde
La mala fama se la llevan las tardes de domingo, pero mi pequeño agujero negro de inutilidad y confusión se activa el viernes después de comer.
Sobre la (des)inspiración y la juventud y las semanas largas
Cuando empecé el blog, mi norma mental era hacer como si esto fuese una columna y actualizar una vez a la semana.